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martes, 26 de julio de 2016

Mr. KAO

Mr. Kao que ganas que tenía de conocerte. Tenía reserva para una celebración hacía unas semanas, ya que había leído que es uno de los restaurantes más románticos de la ciudad, pero en el último momento me decidí por otro sitio, así que seguía en nuestra libreta de pendientes. 

Finalmente dejamos el romanticismo a un lado y nos fuimos con nuestro peque, a ponernos hasta las trancas de Dim Sums, ya que el sitio es especialista en estos pequeños bocados de placeeeer.

Probamos cuatro distintos, un Mini spring roll de verduras y carne de cerdo.


La empanadilla frita con ternera, calabacín y genjibre.


El Wanton de langostinos, setas y pollo.


Y el Xiao bao de panceta y caldo.

Todos ellos deliciosos como ellos solos, destacar el wanton de langostinos que estaba brutal, además te los acompañaban de unas salsas que potenciaban aún más los sabores. 


Continuamos con unos fideos con verduras.


Y un Pato frito con salsa agridulce, super rico.


Una comida, rica, gustosa, diferente, en un lugar super bonito y super bien atendidos. La chica que nos atendió simplemente encantadora.

Encasillando
Para disfrutar de ricos Dim Sums y tapas chinas.

MR KAO
Carrer de València, 271, 08009 Barcelona



martes, 28 de junio de 2016

Kak Koy

Y llegó el cumple de mi querido maridín. Llevaba días pensando donde poder ir a celebrarlo, quería que fuera tan especial que cada día pensaba en un sitio distinto. Aix, vaya lío tenía en mi cabezita, y es que quería que fuera tan especial... Finalmente, me decidí por el Kak Koy, el nuevo restaurante del Shunka, así que reserva realizada, y tuve suerte que abrían el lunes.

Kak Koy está en la calle Ripoll, muy, muy cerquita de sus hermanos mayores. El local me encantó, un gran espacio abierto con grandes barras para comer mirando a cocinas. 






La carta consiste en platillos para compartir, así que nos recomendaron pedir unos seis aproximadamente. Comenzamos con Edamame a la brasa, había leído por ahí que eran de los mejores de la ciudad, y no se equivocan, están espectaculares, y no puede ser más sencillo el tema.


Continuamos con Ostras de Gillardeau a la Brasa,era un día especial, así que ostritas no podían faltar. Exquisitas.




Mollejas de pollo con ajo tierno, todo los feo que tiene el nombre lo tiene de rico el plato, aunque tengo que decir, que como no recodábamos lo que habíamos pedido, estuvimos un rato identificando la carne.



Sashimi de calamar, sencillamente es-pec-ta-cu-lar, calamar crudo, suave, tierno, con un sabor inigualable, delicioso.



Parpatana de atún. Carne parece, pescado es.
Para todos aquellos que no sabéis lo que es la parpatana, aquí os dejo la explicación: "Un corte marginal que abarca el collar del cuello de los grandes atunes incluida su mandíbula inferior, que se obtiene tras del despiece (ronqueo) al separar la cabeza del tronco de estos pescados." 
Os ha quedado claro? pues a por el chicos, porque esta de muerte, y aquí lo cocinan de maravilla.



Como penúltimo plato, un Karubi de Wagyu con Yuzukoshou. Que os puedo decir de esta deliciosa carne que no se haya dicho ya, pues que tiene una fama bien merecida, terminamos cogiendo el hueso y chupando.



Terminamos con un clásico Yakisoba. Aquí lo bordan.



El pastelito lo tenía encargado en otro sitio, así que rumbo a la pastelería para que soplará velitas.


Encasillando
Japones que no defrauda, además estar en la barra y ver como cocinan es todo un pequeño lujo.

Precio medio por persona: 40 €

KAK KOY
C. Ripoll, 16, 08002 Barcelona
T. 933 02 84 14


viernes, 13 de mayo de 2016

Rest. Lomo Alto Barcelona

Hoy hemos ido a probar el nuevo restaurante Lomo Alto, es un restaurante especializado en carnes donde en el piso superior está la zona gastronómica y en el inferior la hamburguesería (aunque solo hay una hamburguesa).

La idea era ir al gastronómico para el cumple de mi marido, pero como la web carece de información, hemos decidido acercarnos a probar unos bocatas e in situ informarnos del piso de arriba, ver la carta y así comprobar si nos gustaba.

Así que aquí os describo nuestra experiencia.





LO POSITIVO
La calidad de los bocatas estaban super ricos, buenísimos.






LO NEGATIVO 
Restaurante no apto para carritos de niños, ya que no tienen trona, ni rampa a la entrada, ni personal dispuesto a ayudar.

Sillas que se van hacia adelante, nos dijeron en varias ocasiones que tuviéramos cuidado de no caernos, y que las tenían que cambiar. Me alucina que estudios prestigiosos de diseño y decoración de locales, todavía no tengan en cuenta estos detalles.

Solo abrir la carta me sorprende que solo hay tres opciones, una hamburguesa de buey14€ la simple y 17,50€ la doble, un pepito de 19€ y un tartar roll a 16€. Va en serio? solo tres opciones? y con estos precios? no se, pero ya que son especialistas en carne por lo menos podrían dar la opción de estos tres bocatas ofrecerlos con distintas razas de carne.




Una vez finalizada nuestra comida nos interesó ver la parte de arriba que es la más gourmet, pues bien, por lo visto la dirección del restaurante tiene prohibida la entrada a cualquiera que no vaya a comer ahí.
Por cierto, curiosamente lo baños están arriba.

Dado que en la web no aparecen ni fotos, ni carta, ni precios, ni horarios, ni nada de nada y que la dirección esta puesta simplemente como una ubicación, sin concretar calle y número exacto, sumado a que prohiben subir, sumado también a que pedimos la carta a una chica de sala y todavía estoy esperando!!!  hemos decidido hacer nuestra celebración en otro sitio. 

TURNO DEL PERSONAL
Cuando un restaurante busca la excelencia debe ser la misma tanto cocina como en sala. Si se expresa cualquier objeción con educación, la respuesta no puede ser quitarse de encima al cliente y cuestionarlo, porque ir a un restaurante no es simplemente ir a comer, es una experiencia completa que en este caso y debido a estos inconvenientes no resultó del todo agradable.

CONCLUSIÓN
Materia prima excelente, pero creo que se van ha llevar varios palos. Me ha resultado un tanto pretencioso. 
Lógicamente entiendo que acaban de abrir y aun tienen que coger el ritmo y mejorar ciertos aspectos, pero no me vale de excusa, porque yo no he pagado menos porque el restaurante lleve poco tiempo.

RECOMENDADO PARA
Si estás dispuesto a pagar pasta gansa por un muy buen producto entonces te gustará, si no totalmente prohibido.

Encasillando
Bocatas gourmets a precio de oro!!!

LOMO ALTO
C.Aragón,283, Barcelona




martes, 2 de febrero de 2016

Rest.Louis 1856

Hace unos días fue mi cumple, como caía en lunes decidí tomármelo de fiesta y alargar un poco más la celebración. Pero el lunes es tan mal día para ir a comer, que decidimos hacer la comidita rica, rica el domingo y el lunes pues más de tranquis, que ya solo el hecho de no ir a trabajar ya es un regalo.

Habíamos estado mirando un montón de sitios donde poder ir a celebrarlo pero finalmente mi marido me sugirió el Louis 1856, el nuevo restaurante de la Fábrica Moritz y me pareció una buena opción, aunque tengo que decir que la carta nos pareció algo confusa.

El restaurante está ubicado en el sótano de la fábrica, con un ambiente muy relajado y acogedor, un espacio diáfano muy bien delimitado, paredes y arcos de piedra te dan la sensación de estar comiendo en un restaurante del siglo XVIII, en donde de un momento a otro van a sacar un cerdo entero de la cocina con manzana en la boca y todo, ja,ja,... y una muy acertada iluminación. 
En la zona central hay dos grandes pirámides de cristal que nos recuerdan la entrada al Louvre pero en chiquitito, y que permiten ver la luz exterior.



Los chicos de la sala eran encantadores, nos tenían preparada nuestra mesita con la trona para el peque, y nos explicaron que los segundos platos eran grandes piezas que lo ideal era compartirlas.

Nosotros comenzamos con unos cócteles adaptados a cerveza que tenían un sabor muy particular, un Pisco y un Negroni.


Nos trajeron un aperitivo, a base de una fina coca de sobrasada y un trampantojo de pimiento que simulaba una anchoa.


De primeros nos pedimos un paté en Croute de Llebre, y es que el paté tipo montaña me encanta, y desde que estuvimos en Francia aun más, y es bastante por no decir muy difícil encontrar en Barcelona algún sitio que lo tenga y encima lo haga medio bien, y aquí lo hacen super bien, aunque si ya nos lo hubieran puesto como allí dentro de su terrina para coger lo que tu quieras, ya hubiera sido la bomba, ja,ja,...


Continuamos con unos Agnolotti de Porc Iberic, tengo que contaros que todos los platos te los terminan de montar y emplatar en la mesa, hay muy pocos sitios en Barcelona donde hagan esto, una nueva tendencia en donde los camareros adquieron más protagonismo haciendo un poco de show, el caso es que nos trajeron un caldito que nos sirvieron en taza, y por otro lazo los agnolotti que es una pasta rellena envuelta en un trapillo para que no perdieran humedad, y un par de cazitos uno con queso fundido con una consistencia tipo bechamel y otro con queso rallado, el tema iba de la siguiente forma, tenias que mojar el agnolotti dentro del caldo y después ponerle una de las salsa o las dos a la vez como tu quisieras, yo opté por ponerle las dos a la vez y estaban de vicio.



Y por fin, llego la gran pieza un Rostit de Cabrito, nos trajeron la pieza en un gran carro, daba gusto ver a la chica como la cortaba y montaba, en fin, pero más gusto nos dio comerla, eso está claro, la pieza estaba especialmente melosa y deliciosa con un fondo de esos cremosos y brillantes que ya me gustaría como hacerlo en casa, acompañado con sus verduritas, y un par de cazuelitas una con ajos fritos machacados con aceitito y otro con unas espinacas pasadas por sartén. Todo super rico.


La hora del postre, y por suerte habíamos dejado espacio para el, así que compartimos un 10.000 fulls, se nos presento el chico con un carro con el hojaldre por un lado y cuatro cremas distintas para escoger, así que montabas tu milhojas con las cremas que más te gustarán, nosotros pedimos la crema inglesa y la de fresas, acompañado con nata.


Con los cafés nos trajeron una pequeña madeleine, un postre francés con forma de concha, que estaba riquisimo, como no podía ser de otra forma.


En definitva una gran comida, en un entorno ideal, y con un servicio de excepción, estuvieron pendientes en todo momento si ser pesados, y estuvieron super atentos con nuestros retoño y eso que no paro en todo el tiempo.

Encasillando
Ideal para darse un festín en familia o en grupo

Precio medio: 50 euros por persona

Ronda Sant Antoni 41

lunes, 21 de diciembre de 2015

Rest. Petit Comitè

 Y por fin después de casi cinco años he vuelto a tener comidita de Nadal, y en un sitio chuli, chuli, nada más y nada menos que en el Petit Comitè de Nandu Jubany.

Cuando en el trabajo me dijeron, "Elena hay que buscar restaurante para celebrar la comida de Navidad", entre el montón de opciones que di: unas más económicas, otras menos, el restaurante del Nandu fue el seleccionado.

Así que más feliz que una perdiz, fuimos el día indicado a la hora pactada, a disfrutar de nuestra comidita.

Tengo que decir, que nos hicieron esperar un poquito demasiado hasta que nos dieron la mesa, no se si no la tenían preparada o cual era el problema, menos mal que íbamos con las risas y la guasa, y no se nos hizo muy pesado. 


Por fin, ya colocaditas en nuestra fantástica mesa, con la mega bolsa que llevábamos con nuestros regalos de amigo invisible, y nuestras mega cartas, para ver que comeríamos, era hora de comenzar el festival.

Finalmente nos habíamos decidido por un pica-pica de primero y un segunda cada una.

Así que mientras nos traían nuestros entrantes a compartir, nos trajeron un par de tapitas una de foie con manzana con tosta caramelizada y otra de pulpo. 




De pica-pica hicimos unas anchoas de la escala, croquetas de jamón, buñuelos de bacalao y una ensaladilla de ventresca de atún.
Todo rico, rico, riquisimo, aunque tengo que decir que el servicio iba algo acelerado, a mi compañera le quitaron el pan, aun no habíamos cogido la última croqueta que ya nos quitaron el plato, en fin, nos sentimos un poco agobiadas con el servicio, que no nos pemitía relajarnos del todo, supongo que el tema de las comidas de empresa hizo estragos, aunque no me parece excusa.





De segundos, yo me pedí  el arroz cremoso de gamba roja de Blanes y sepia, que estaba increíblemente rico, la gamba estaba puesta a modo de carpaccio por encima de todo el arroz, y al cogerlo todo junto tenía un sabor a mar único.


Otra compañera se decidió por el arroz negro de almejas, sepia y calamar, que pude probarlo y estaba también exquisito.


Y el resto de la mesa pidieron atún rojo a la brasa en escabeche y verduritas. El atún estaba de 10 y las verduras al dente, perfectas.


Y para terminar, pedimos un par de postres, unos buñuelos rellenos de crema catalana y un pijama, un postre muy típico de los años 70 /80 y que ya no se suele ver en cartas, así que nos llamo la atención el ver en que consistía, trocitos de fruta, nata, una tierra de caramelo, un helado, en fin delicioso.

Aquí tubieron también otro fallo, por un lado que los postres tardaron muchísimo en salir y por otro lado que nos trajeron los petit fours antes que los postres.




Así que resumiendo, aunque la comida estuvo fantástica, como cabía esperar, el servicio no estuvo a la altura, incluso hubo alguna que otra mala contestación por parte del personal de sala que nos atendió.

Precio medio: 50 / 75 euros por persona.

Encasillando
Fantástico restaurante para degustar la cocina del Nandu Jubany si no te apetece subir a su restaurante en Calldetenes.

Passatge de la Concepció, 13 08008, Barcelona











miércoles, 4 de noviembre de 2015

La formatgeria de Llivia

Hacía unos años, habíamos pasado por Llívia, un pueblecito de la Cerdanya que me encanta, y recomiendo a todo aquel que no conozca. Además podreis ver una de las farmacias más antiguas de Europa, aunque esto mismo dicen la farmacia de Tallinn, parece que todo el mundo se quiere agenciar una, ja, ja... El caso es que Llívia no tiene desperdicio, pueblecito encantador de piedra, con paisajes super chulos, y excursiones aun mejores. Así que si os va montaña, aire puro, y una buena comida estáis en el sitio ideal.

Nosotros, hacía tiempo queríamos probar su famosisimo rest. La Formatgeria, así que aprovechamos que mi niño hacía un añito, para irnos de finde, para celebrarlo y probar.

La formatgeria, no tiene perdida, una vez entras en Llívia podreis un cartel gigante que te indica, ya que esta un poco a las afueras, pero se encuentra super fácil. Es una antigua fábrica de quesos, wapisima, que la entrada del comedor te recibe con una barbacoa a la piedra gigante, que supongo que encenderán en invierno.



Por cierto, el sitio es ideal para ir con niños, tronas de diferentes modelos, según la edad del niño, espacio suficiente para ir con carrito, y zona de juegos por si los tenéis mas grandecitos, que puedan jugar tranquilamente, mientras vosotros coméis y disfrutáis también de lo lindo.

A nosotros nos ubicaron en una mesa al lado de unos ventanales gigantes, que con el solazo que hizo ese día terminamos un poco asados y eso que bajamos la cortinilla y todo.

Primero de todo, mi niño, que las horas que eran ya tenía hambre, así que pedí que me calentaran su comida, y me la trajeron así de bien, en su platito hondo, con su cuchara, en fin, mejor imposible, y el chico que nos atendió, increíble, estaba super pendiente del niño, que estuviera cómodo, que no se pudiera quemar ni hacer daño con nada de lo que hubiera por la mesa, en fin, un amor.


Como no iba con mucha hambre, pedimos un primero para compartir, un plato de pasta fresca, con verduritas y queso fundido, riquisimo que te mueres.


Y como no podía ser de otra forma de segundo pedimos una Raclette Morbier, que venia acompañada con patata buffet, pepinos, york, lomo ibérico y cecina ibérica, todo un festín vamos, terminamos gordos, gordos. Todo riquisimo.




Y para bajar un poco la comida, un yogurcito de la casa fresquito.


Los postres decidimos hacerlos en la terrazita que tienen fuera, ya que teníamos un caloooor, que no podíamos más. El lugar nos pareció ideal, tanto para celebraciones, comidas familiares, grupos de amigos, o con tu pareja los dos solitos, el sitio es gigante, lleno de espacios y salones a cual más bonito, lo único que nos pareció un poquito caro, pero mereció la pena. Por cierto la sección de las carnes no tiene desperdicio, vaya pintaza que tenían, increíble, bien merece otra visita.



Encasillando
Masía en un enclave idílico, donde disfrutar de una buena fondue o una buena carne.

Precio medio por persona: 40 €


La Formatgeria de Llívia.
Pla de Ro s/n Gorguja
17527 Llívia (La Cerdanya - Girona)
T 972 146 279