miércoles, 27 de febrero de 2013

Rest. Ramen-Ya-Hiro

Nos apetecía comer sopa y japones, así que si juntas las dos cosas, te encontrarás haciendo cola en el Ramen-Ya-Hiro.

Si, si como te lo cuento, porque el sitio es tan pequeño que se forman colas para entrar y probar una de sus deliciosas sopas de ramen (fideos ¡vaya!), porque sushi ya os adelanto que no tienen. Unas pocas mesas alineadas y una  pequeña barra, eso es todo, así que si vas por la noche, vete bien abrigado por si te toca esperar.

Cuando llegamos nos pusimos a la cola como si tal cosa, hasta que nos toco turno y compartimos mesa con una pareja muy majeta la verdad.

Como os podéis imaginar nos pedimos cada uno nuestro bol de sopa uno de soja y otro de miso, con su buena porción de ramen, y con sus toppings extras: huevo duro y cansalada, para hacer el plato más contundente, nos pedimos también unas empanadillas gyoza, que nos encantan y un par de cervecitas Sapporo, para entrar en situación y listo.




Que os parece el bol de sopa, ¿no está nada mal,eh?, os aseguro que no os quedáis con hambre, es bastante grande, lo mejor la cansalada, estaba rica no, lo siguiente buenisisisima.


Las gyozas, que no falten, estaban requetebuenas, con un sabor algo diferente a otras que hemos probado.


Estoy en la última mesa, como podéis intuir el local chiquitito, muy acogedor, eso está claro.



Encasillando: Pequeña taberna japonesa, donde tomar auténticos fideos ramen.


Precio medio: 15 euros

Restaurante: Ramen-Ya-Hiro
Dirección: Calle Girona, 164, 08011, Barcelona
Tel.: 93 002 84 41
Horario:Lunes a Sábado, de 13:30 a 15:30 y de 20:30 a 23:30
cerrado miércoles al mediodía y domingos



jueves, 21 de febrero de 2013

Rest. La Muscleria

Hacía ya tiempo que cada vez que pasábamos por delante nos apetecía, pero nunca encontrábamos el momento de probar.

El caso es que hablando con mi amigo Jose me comentó que le apetecía ir un día a comer mejillones y que podíamos ir a "La Muscle", así que decidimos organizar cena sorpresa para el día de los enamorados, él iría con su pareja y yo con mi maridito. Haber que excusa nos inventabamos.

Y llegó el día, estaba algo nerviosa, que podía inventarme para que no sospechara!!! Finalmente tanto pensar no me sirvió de nada, porque cuando me vio aparecer en la puerta de su trabajo, ya se lo olio, lo que no sabia era donde íbamos y ahí si que me podía poner en plan misteriosa, que si doy más vueltas con el coche, que si paseito dando la vuelta a la manzana, hasta que finalmente entramos, y a los 5 minutos entraron nuestros amigos.

Fue bastante divertido el momento de confusión, estaban alucinando: que si que hacíamos ahí! que si que casualidad! hasta que finalmente ataron cabos y se dieron cuenta que estaba todo más que organizado.

Así que a comer tocaba y a disfrutar.

Por el nombre del restaurante ya podéis imaginar que el plato fuerte son los mejillones, cocinados de 50 formas diferentes, nosotros probamos 4 formas: al curry, al roquefort, a la puttanesca y salteados con almejas y alcachofas, te venia todo acompañado por un pequeño cuenco de patatas fritas.

Tengo que deciros que de entrada, pensé que nos quedariamos con hambre y que terminariamos pidiendo algo más, ya que los mejillones es todo cáscara y poco más, pero lo cierto que que te ponen unas cazuelas impresionantes y te cuesta terminártelos.

Así que vinito blanco al canto, que nos apetecía un montón y a comer si ha dicho.










Tengo que decir que todo riquísimo, por orden de lo que más me gusto sería: primero los mejillones al roquefort, luego los de curry, seguido por la puttanesca y finalmente los salteados. Aunque cada uno tenía su propio orden.

Precio medio: unos 20 euros aprox.

Encasillando:
Muy recomendable, sobretodo si tienes capricho de mejillones, claro.
Habían salsas que me hubieran apetecido un montón probarlas, así que otra vez será. Porque esta clarisísimo que vuelvo.




viernes, 15 de febrero de 2013

Restaurante Cera 23




 Y finalmente fuimos al Cera 23.

Salimos a cenar después de una semana muuuuuy dura, y nos apetecía salir los dos solitos a un sitio como los de antes cuando empezábamos a salir, ni caro ni barato, con un punto romántico, acogedor y con una buena cocina y mejor servicio.

Así que decidimos ir por la zona del Raval, teníamos varias opciones de locales que aún no habíamos probado, pero finalmente Cera 23 dio con nosotros así que "pa dentro".

Era la semana de carnavales y los camareros iban disfrazados de mimos, aunque nos sorprendió que ninguno hizo ninguna pequeña gracia propia del disfraz. Me llamó también la atención la barra,con una gran selección de frutas: trocitos de fresa, de frambuesa, de coco, de lima, naranjas, carambolas y demás, un festival de color en toda regla, y un barman que ya comenzaba a preparar combinados de todo tipo.

Nos ubicaron en unas mesas altas que tienen antes del entrar al comedor, como una especie de descansillo, íbamos sin reserva y estaba a topes, (así que tomar nota si no os queréis quedar sin cenar).

Comenzamos con nuestras cervecitas para ir entrando en calor, y un pequeño aperitivo que nos trajeron mientras esperábamos los primeros, tengo que decir que tardaron bastante en traer los primeros como una media hora tranquilamente.
Finalmente llegaron y llegaron con la palabra generoso por delante, pedimos una tempura de verdura que casi no me la acabo y una escalibada con bonito.







Los segundos atacamos a la carne, mi marido una hamburguesa (para variar) y para mi el magret de pato que nos lo habían comentado como fuera de carta, tengo que decir que el punto de la carne no fue el más acertado, ya que ambas carnes llegaban pasadas de plancha, la hamburguesa la habíamos pedido al punto y el magret poco hecho,  de todas formas no dijimos nada ya que estaba bastante rico y no nos importó.
Los platos nuevamente muy generosos, el magret era practicamente una pieza entera, luego nos enteramos que  tenían orígenes gallegos, y ya se sabe que si estás en Galicia con hambre no te vas a quedar, eso os lo aseguro.







Para terminar, postre a compartir y chupito casero.




Encasillando

En términos generales, el lugar nos gustó bastante, los chicos fueron muy simpáticos y estuvieron bastante pendientes de nosotros en todo momento y de precio no está mal, además si eres de fuera no te preocupes por el idioma, porque en el tiempo que estuvimos allí, les escuchamos hablar inglés, italiano y algo de francés, así que la buena comunicación está asegurada.

Ideal también para ir a tomar un cóctel, buen ambiente y buena música.

Si te encuentras por la zona ya sabes Cera 23.

Restaurante Cera 23
Dirección: Calle de la Cera, 23, 08001 Barcelona 
Teléfono:934 42 08 08
Precio Medio: 25 euros/pax.