jueves, 10 de diciembre de 2015

Rest. La Bellvitja

Hace unos pocos meses abrió La Bellvitja, un precioso restaurante ubicado a tan solo 50 metro de la Boquería, de la que se abastece, así que el buen producto está más que asegurado.

El restaurante se ubica en la calle Hospital, en lo había sido una capilla dedicada a la Virgen de la Bellvitja, de hay su nombre.

El sitio es super chulo, se divide en tres zonas, la entrada con una amplia barra y mesas altas para hacer el aperitivo, el comedor con paredes de ladrillo vista y amplios ventanales, y una sala en la parte de arriba donde disfrutar de un buen cóctel (esa zona abre más tarde, ehh!!!)



Nosotros fuimos hace unos días con el peque, fuimos tempranito, y menos mal, porque no teníamos reserva y en nada y menos se puso hasta los topes. Como teníamos al niño un poco revolucionado y no disponían de tronas, nos colocaron en una mesa con sillones en la pared, para que estuviéramos más cómodos.


No habíamos escuchado nada en relación al tipo de cocina que ofrecían, pero os adelanto que hacen cocina catalana tradicional con reminiscencias medievales, toma ya!!!! Que bien me ha quedado, ja,ja,..

En fin, comenzamos con los primeros, estuve dudando con un par de propuestas que llevaban setas, que me encantan, así que finalmente me decidí por la coca de setas del bosque confitadas, cecina de vaca vieja El Capricho y huevo poché de codorniz. Riquísimo.


Las alcachofas ya sabéis que es otra de nuestras debilidades, así que para mi marido, las alcachofas del Llobregat confitadas con huevos de Calaf, riquísimo también.


De segundos, yo me decanté por el arroz de gamba roja y moluscos, por cierto y cosa rara, puede ser solo para uno, el arroz tengo que decir que estaba increíble de rico, pero para mi gusto un poco escaso, era una lámina fina de arroz que para uno no esta mal, pero no se, pienso que en las paellas siempre hay que ser generoso y poner un puñadito más de arroz.


Mi marido como no tenía mucha hambre se pidió el pincho de cordero con marinada de “Pago“ y mayonesa de azafrán, y os digo una cosa, se pasaron con el marinado, porque sabía bastante a clavo y dejaba un regusto no demasiado agradable, si lo mezclabas con la mayonesa conseguías mitigar un poco el sabor, no nos pareció del todo redondo.


Y de postre un Hypocras, que no sabéis que es un Hypocras? pues ahora mismito os lo explico: crema de queso y naranja, pa de pessic crujiente de especies y sorbete de vino tinto y frambuesas. Ummm, el postre nos los sugirió el camarero de la barra, nos comento que era su preferido y que siempre que podía se comía uno, y os digo una cosa, estaba requetebueno, yo no me lo pensaré dos veces la próxima vez que vuelva.


La verdad es que pese a las dos pequeñas críticas, es un lugar que me gusto mucho, muy bonito, camareros y personal de sala con ganas de hacer bien las cosas y buena predisposición, buena cocina en general, y para colmo, el día en concreto que fuimos, habían varias parejas con niños así que como con los niños se te quita pronto la vergüenza, terminé conociendo una chica de lo más maja, y nos pegamos nuestra charleta como si nos conociéramos de toda la vida, ja, ja...

Encasillando
Lugar más que agradable, para ir en cualquier momento del día.

Precio medio: 35 euros por persona

Calle Hospital, 38, Barcelona

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