viernes, 26 de octubre de 2012

Camboya


Bueno, bonito y barato, bueno barato no, lo siguiente!!!
Encasillada - La próxima Tailandia (quiero ir por el sur de Asia, pero no a Tailandia que ha ido mucha gente).
Aunque aparentemente reine el caos, no se sabe muy bien como pero siempre se llega donde uno quiere, y la manera de llegar puede ser tan desesperante-surrealista, como divertida. Por eso la paciencia ha de ser tu mayor aliado para disfrutar del país. El método de transporte más utilizado será el tuk-tuk. Sí amigos ordas de tuk-tukeros os estarán esperando en cada esquina, cruzarán las calles sin preocuparse del sentido del tráfico, subirán colinas, resistirán diluvios, vencerán al barro y te llevarán hasta los confines por unos cuantos dólares.
Cuando lleves unos cuantos días en Camboya sabrás regatear mejor que Messi. Básicamente tu me dices 5, yo te respondo que 1, tu te indignas y me dices que 4, yo amago que me voy y te digo 2 y al final por 2 1/2 se llega a un acuerdo. Otra opción es pasar directamente del regateo y aceptar los precios que te propongan. Recordemos que unos pocos dólares significa mucho para ellos.
No solo de templos vive Camboya, aunque no ir a los templos sería como ir a Egipto y no ver las pirámides, pero Camboya es excitante templos aparte.
La comida es espectacular y por ubicación e historia variadísima. Tienes multitud de opciones, incluso de etiqueta, en las dos grandes ciudades, y siempre a precios inmejorables.
Alojamiento es otro de los puntos fuertes, hay un gran abanico de opciones desde lo más cutre y básico por un precio irrisorio (normalmente con desayuno y wifi incluido), hasta el máximo confort sin que el precio sea desorbitado. Así que si vas en plan mochilero el gasto por alojamiento será mínimo (unos 5 / 10 $ día) y si queréis ir en plan lujo por unos 50 $ te sentirás el rey del mundo.

Pequeñas odiseas

Subir a un autocar de línea regular con destino a un pueblo costero y en mitad del trayecto detenerse en un poblado que no sale ni en las mejores guías para hacer un cambio de vehículo, en este caso una furgoneta al más puro estilo Equipo A, cuyo imberbe conductor tendría que estar en el colegio. Una vez dentro de la furgoneta esperar una hora en compañía del otros guiris, están igual de atónitos que tú, hasta que varios lugareños se suman al grupo aportando cargas tan variadas como gallinas, pescado o unas garrafas gigantes de plástico vacías que todavía no se para que sirven,reanudado el viaje, parar cada 5 minutos aprox. para hacer encargos con lo cual un trayecto de 30 min. se realiza en más de 2 horas. 
Otra odisea es estar cenando tranquilamente, en un sitio realmente elegante para la zona y de repente ver como en la mesa de al lado uno de los comensales se levanta pistola en mano y amenaza al que tiene enfrente. Al ver que no se trataba de una broma y el sujeto iba bastante perjudicado por el alcohol, todo el restaurante (nosotros a la cabeza) salió por patas. Al día siguiente nos enteramos que resulta bastante habitual amenazar con armas al personal, pero que extrañamente pasa a mayores”Muy divertido sin duda”. A parte de este incidente , no tuvimos sensación de inseguridad alguna.
Pese a todo esto o por esto mismo Camboya es super recomendable.



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