viernes, 6 de septiembre de 2013

Lovecrumbs en Edimburgo

Última parada, Edimburgo.

Llegábamos al final de nuestro recorrido, veníamos de recorrer valles y montañas, lagos y mares, de ver cabritas y ovejas a tutiplén, vacas modernas con largos flequillos, conejos a go-go, castillos inolvidables, y no se cuantísimas cosas más, cuando llegamos a la ciudad en cuestión.

No tuvimos en cuenta que agosto es época de festivales por excelencia, y como no!!!tuvimos nuestra ración. Para nosotros terminó siendo algo agotador, escenarios cada 5 metros, unos cantando, otros bailando, y los de más allá con un teatrillo improvisado, un agobio vaya. La ciudad estaba hasta las trancas y para colmo los alojamientos repletos y carísimos, así que después de todo el día de visiteo, lo que buscábamos era un lugar tranquilo donde tomar un café y relajarnos un buen rato. Y encontramos un sitio ideal de la muerte, el LoveCrumbs.

En el interior de uno de los escaparates había una chica tomándose un café tranquilamente con su portátil, super gracioso el tema, la cafetería era ideal, consistía en un gran espacio tipo loft decorado con mucho gusto, todas las mesas y sillas eran distintas, el local estaba lleno y no paraba de entrar gente, así que el compartir mesa era bastante habitual.



Foto cogida de aquí


Nosotros nos ubicamos en dos grandes butacones antiguos super cómodos y muy peligrosos, ya que con lo cansados que estábamos podíamos acabar roncando.

Me acerque al expositor de pasteles, super bonito, era un mueble antiguo lleno de separadores donde había un amplio abanico de pasteles donde escoger, al lado tenían también una mesa adicional con brownies, scones, y distintos dulces donde escoger.

Con tanta cosa, la verdad es que no sabía que pedir, tenía todo una pinta buenísima así que finalmente nos decidimos por un pastel cerezas. ¡ESPECTACULAR!

Foto cogida de aquí

La taza de café gigante coronada con un corazón hecho con la espuma de leche, por favor, como hacen los cafés con leche esta gente de grandes.




Después de un buen rato descansando y conectando con la family a través del wifi, continuamos descubriendo esa fantástica ciudad, dejando atrás esos butacones para otros agotados turistas.

Encasillando
Agradable cafetería en Edimburgo, donde tomar un café con amigos y comer una rica tarta.


155 West Port, eh3 9dp Edimburgo
T. +44 131 629 0626


miércoles, 4 de septiembre de 2013

The Lobster Hut + Crail Harbour Gallery

Aquí va otra recomendación por si vais por tierras Escocesas. Nuestro recorrido continuaba y estábamos ya dando los últimos coletazos.

Por la mañana habíamos estado en St. Andrews, preciosa ciudad universitaria donde visitamos su catedral, su castillo, su playa y vimos mogollón de estudiantes, chicos y chicas la mayoría pelirrojos, uniformados al más puro estilo Potteryano. El sitio era muy bonito y había bastante ambiente, pero decidimos ir a comer a Crail, un pueblecito pesquero cercano.

Habíamos leído que en el puerto había un pequeño chiringuito donde comer langosta fresca a buen precio, así que allí que fuimos en busca y captura de la nuestra.
Y allí estaba, una pequeña barraca, donde tenían langostas vivas en una pequeña piscina y grandes cangrejos. Una señora amabilísima nos atendió, escogimos nuestra langosta, nos la peso, nos dio el precio y nos la coció, estaba para chuparse los dedos.




Y allí estábamos, sentados con una Coca Cola helada, tomando el sol y comiendo una fantástica langosta. ¿Alguien puede pedir algo más?



The Lobster Hut
Crail Harbour, Crail, Escocia

Precio medio de la langosta: 15 euros, nosotros compartimos una para los dos y no nos quedamos con hambre.



Una vez terminado el banquete, dimos un paseíto por el pueblo que era encantador de todas todas, y decidimos entrar en una cafetería muy mona que ya habíamos divisado.

Nos pareció un lugar bastante curioso, ya que tan pronto podías tomar un café, como comprar alguna de las múltiples piezas vintage que tenían como: cuadros, colgadores, cajas de almacenaje, placas decorativas y no se cuantísimas cosas más.

Tenían también una pequeña terraza  en donde conseguimos sentarnos, hacía un día fantástico y apetecía solete, además las vistas eran espectaculares.



Pedimos unos cafés y decidimos probar los tan famosos scones, que no son más que una especie de panecillo dulce que se suele acompañar con mantequilla, mermeladas, o con algo salado como queso que fue nuestra opción.

Una visita muy recomendable os lo aseguro en todos los sentidos. Así que después de esta agradable visita a este encantador pueblo, continuamos hacía nuestro siguiente destino.


Crail
Fife
Scotland
KY10 3SU

lunes, 2 de septiembre de 2013

The Seafood Temple Oban Restaurant

Aquí estamos de vuelta de vacaciones y pensando ya en las siguientes. Espero que todos hayáis tenido un fantástico verano.

Finalmente nuestro destino vacacional de este año fue Escocia, hacía como 15 años que había visitado Edimburgo y me quede con las ganas de recorrer aquel país, así que cuando este año comenzamos ha hablar de donde nos íbamos, los dos lo tuvimos claro. Haríamos un recorrido por tierras Escocesas como Dios Manda.

Así que una vez aterrizados en Glasgow, cogimos nuestro "Yellow Car" de alquiler (toda una experiencia esto de conducir por la izquierda), y primera parada Oban, un pequeño y encantador pueblo pesquero, eso fue amor a primera vista, nos encantó.

Habíamos leído críticas de varios restaurantes y lo que recomendaban si o si, era comer marisco, así que finalmente nos decidimos por uno algo retirado de lo que era el centro, íbamos a probar suerte porque por lo visto tienes que hacer reserva con varios meses, pero lo íbamos a intentar.

Llegamos al The Seafood Temple dando un paseo de lo más agradable, y aún no estaba abierto, pero vimos una puerta abierta donde un cocinero adelantaba faena, así que le preguntamos a que hora abrían y enseguida reservamos una mesa.

Continuamos con nuestro paseo hasta la hora pactada y allí nos presentamos. El lugar en cuestión era bastante curioso, a primera impresión parecía una barraca pero cuando le dimos la vuelta, nos encontramos con un pequeño comedor de lo más encantador, apenas unas 8 mesas, con unos grandes ventanales donde puedes admirar el maravilloso paisaje, solo por eso ya merece la pena, os lo aseguro.



Lo teníamos clarísimos nos pediríamos la bandeja de mariscos, así que con nuestras cervezas de 1/2 cada una, esperamos hasta que nos llego el festín.


Nos quedamos atónitos, pasmados y alucinados al ver la pedazo bandeja con la que apareció nuestra camarera, madre mía, pero si a duras penas cabía en la mesa, no nos esperábamos tanto la verdad, estábamos impresionados.

 
Allí había de todo, mejillones cocinados con una especie de escabeche que estaba para morirse, salmón cocinado de dos formas distintas, nada que ver al que comemos por aquí, una langosta de medidas alucinantes, bocas, cigalas, ostras y una ensalada que coronaba la bandeja con un aliño sensacional.

Disfrutamos de lo lindo como os podéis imaginar, fue realmente increíble, el servicio inmejorable dos chicas jóvenes super atentas y el cocinero de 10.

Super mega recomendable, sin lugar a dudas, fue un acierto total.

Precio medio por pareja: 100 euros

Encasillando
Pequeño y romántico restaurante donde disfrutarás con todos los sentidos. No os lo perdáis.

The Seafood Temple Restaurant
Dungallan Park | Gallanach Road | Oban, Argyll | PA34 4LS
T. 01631 566 000